NO NECESITAS UN CV CON IMPACTO

No necesitas un CV llamativo, necesitas un CV efectivo.

El CV no es un cartel de neón. No necesita colores, logos, imágenes ni floripondios.

Un reclutador no está para descifrar jeroglíficos ni para perder el tiempo con efectos visuales innecesarios. Lo que necesita es claridad, orden y la información justa para ver si encajas en el puesto.

Esto es lo que sí necesitas en tu CV:

Datos personales mínimos: nombre y apellidos, móvil, email y enlace a LinkedIn (si lo tienes bien trabajado, si no, casi mejor que no. De LinkedIn ya hablaremos otro día).

Resumen profesional con propuesta de valor:
Tu rol + sector + área de experiencia + ventaja competitiva. En pocas líneas, ¿qué aportas y en qué destacas?

Experiencia reciente bien detallada:
Los últimos años son los que más importan. Lo anterior, en la mayoría de los casos, pesa menos y no hay que perder espacio en ello.

Hard skills en primer plano:
Certificaciones, herramientas, CRM, sistemas de datos… Lo que realmente usas y te hace competitivo en tu sector.

Diseño limpio y fácil de leer:
Un solo formato: lineal, de una sola columna. El minimalismo no solo es bonito, también ayuda al cerebro agotado de un recruiter.

Soft skills, las justas:
No hace falta una lista de «trabajo en equipo, comunicación, proactividad». Si hay que decirlo, que sea con ejemplos en la experiencia.

Un CV adaptado al puesto:
No vale enviar el mismo a todo. Si no está alineado con lo que buscan, pasará desapercibido.

¿No sabes por dónde empezar o te lías con el formato? Escríbeme aquí y valoremos si podemos trabajar juntos.

Que tengas un día estupendo.

Susana R.

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